83.472 personas celebraron la edición número 15 de Altavoz Fest

Cada barrio, cada corregimiento, tiene una historia por contar y ante todo: la diversidad de sus habitantes hace que Medellín siempre se mueva hacia adelante. En ese contexto y contando con el fortalecimiento de la escena musical, nació Altavoz Fest en el 2004.

Al ritmo de la música quedó demostrado que las diferencias se podían superar. Tras varios años, esta dinámica sigue vigente. Hoy celebramos 15 ediciones abriendo los micrófonos a la ciudadanía, que dan cuenta de un proceso en el que diversos grupos se han fortalecido, han llevado sus voces más allá de las fronteras al ritmo del rock, metal, punk, core, rap, ska y reggae, electrónica y alternativa.

La celebración de 15 ediciones de Altavoz Fest estuvo a la altura de las expectativas, 83.472 personas asistieron al Estadio Cincuentenario durante los tres días para presenciar uno de los festivales musicales más importante del país, que en su edición número 15 reunió, en dos escenarios, a 59 bandas musicales; 28 de nuestra ciudad que entraron por convocatoria, pública, 15 invitadas locales y nacionales, y 16 internacionales.

Este año el Festival contó con destacados artistas de la música internacional en géneros como rock, punk, ska y reggae. El cierre del festival estuvo a cargo de la banda norteamericana Papa Roach que en Medellín hizo palpitar a miles de jóvenes con sus más grandes éxitos, como ‘Last Resort’ y ‘Scars’, de la cual interpretaron algunos fragmentos en español,en una fiesta en la que primó el respeto y la convivencia.

En esta edición también se celebraron Tres décadas del Hip Hop en Medellín con la participación de uno de los grupos históricos de la ciudad como lo es Laberinto, así como otros grupos de la escena local que desde el arte cuentan historias que transforman a la ciudad.

En los 15 de Altavoz, los fanáticos del punk también pudieron disfrutar por segunda vez de los legendarios The Adicts, una de las bandas más influyentes de este género musical en el mundo que se presentó en Medellín por primera vez en 2011. Su concierto era una de los más esperados y sin duda la puesta en escena llena de color y alegría dejó felices tanto a los seguidores como a los asistentes que fueron a ver a otros grupos.

El sábado, 10 de noviembre, los asistentes vibraron con el rock latinoamericano con Doctor Krápula, San Pascualito Rey y Akasha. La cuota internacional estuvo a cargo de Bad Manners y Hepcat, grupos que siguen conquistando a las nuevas generaciones y que en el Cincuentenario pusieron a bailar y a saltar a toda la ciudadanía, sin distinción.

El domingo 11, propios y visitantes se gozaron el metal, la energía incomparable del rock y los riffs profundos del blues hecho localmente, pues en esta edición también se rindió homenaje a estas sonoridades nostálgicas que suenan en Medellín. Además, la puesta en escena de Ángeles del Infierno, uno de los más esperados durante esta jornada que brindaron uno de los momentos más emotivos del Festival cuando en la canción ‘Al otro lado del silencio’, homenajearon al gran Elkin Ramírez, el fallecido cantante de la banda antioqueña Kraken. El cierre estuvo a cargo de Six Feet Under, la banda liderada por Chris Barnes dio un show insuperable en su primera visita al país.

En este Festival cuya boleta de entrada fue el respeto por los gustos del otro, también estuvieron presentes referentes nacionales e internacionales como: Witchtrap, Aborigen, y Judge; y bandas que llegaron gracias a los intercambios que realiza Altavoz con festivales de Colombia y América Latina, como Vientre (Unirock), Distracción (Rock al Parque), y General Bong (Galeras Rock).

El último día del Festival junto a The Adicts y Papa Roach, se presentaron Puerquerama, Muntchako, Julio Victoria Live, entre muchos otros.

Los 28 grupos locales fueron seleccionados por medio de la Convocatoria de Estímulos para el Arte y la Cultura, quienes con sus presentaciones en el Cincuentenario culminaron un proceso que inició en marzo, pasando por diferentes fases de selección y que este fin de semana se cerró con broche de oro al presentarse en imponentes escenarios ante un público masivo que disfrutó con sus sonidos y con la calidad musical que se gesta en los barrios de Medellín.

Para Lina Botero, secretaria de Cultura Ciudadana Es visible la evolución que ha tenido el Festival en temas técnicos, artísticos, en los escenarios, y esto es motivo de alegría para la Administración Municipal. Una evolución que se evidencia además, en el hecho de pasar de una banda internacional en el primer Altavoz a 16 bandas internacionales en esta edición número 15 de Altavoz Fest, un festival donde el talento local, los músicos de nuestra ciudad, son los más importantes”.

La afluencia de un público diverso, no solo local sino también de diferentes partes de Colombia como Bogotá, Manizales, Cali, entre otras ciudades, da cuenta de cómo Altavoz Fest se consolida, en sus 15 ediciones, como uno de los festivales más importantes en la escena musical latinoamericana. Camilo Molina por ejemplo, llegó desde Cali y empezó a hacer fila desde las 7:00 a. m. para ver a su banda preferida Papa Roach, y efectivamente durante el concierto, estuvo en primera fila cantando y bailando porque para él “¡Fue un sueño cumplido!”

Para propios y visitantes, también hubo oferta cultural a través de activaciones como ‘el ensayadero’ (un lugar para que el público pudiera hacer toques espontáneos),  ‘el trueque’ y ‘la cabina’, donde pudieron compartir, cantar, expresar sus sentimientos por la música, el arte, y también divertirse.

En ventas, el espacio contó con 24 puestos de comidas y 5 de merchandising, brindando así oportunidades de trabajo a varios emprendedores de la ciudad.

Sobre el balance de esta edición Felipe Grajales, director de Altavoz Fest dice que:Tuvimos un Festival grandioso. Sin duda esta edición número 15 de Altavoz quedará en la historia de los eventos musicales más importantes de Medellín. Altavoz nos deja la satisfacción de que 28 bandas de convocatoria tocaron frente a muchas personas, que compartieron con las bandas internacionales y mantuvieron el nivel. Nos deja a un público maravilloso que a pesar de las filas respetó y dio espacio para que otros pudieran entrar. ¡Nos deja la convivencia! En una sola fiesta la gente compartió en paz. Altavoz Fest ha sido, desde su inicio, herramienta para la transformación de la ciudad”.

¡Altavoz Fest suena todo el año! Culminada esta parte, ahora los artistas de la ciudad podrán seguir aprendiendo sobre proyección y circulación en la segunda fase de Altavoz Lab, talleres con entrada libre que buscan potenciar sus capacidades.